
Mi nombre es Diego Alejandro Pinzón, pintor con la boca.
Nací el 30 de diciembre de 1985 en la ciudad de Ibagué, Tolima. A los 19 años, en 2005, mi vida cambió de manera inesperada al quedar cuadripléjico. Desde entonces comenzó para mí un gran desafío y, al mismo tiempo, una nueva etapa de aprendizaje, fortaleza y transformación.
En medio de este proceso llegaron a mi vida dos hermosos hijos, quienes se convirtieron en una de mis principales motivaciones y me dieron la fuerza necesaria para seguir adelante, enfrentar cada dificultad y encontrar nuevos caminos.
Tiempo después descubrí el maravilloso mundo de la pintura, especialmente el óleo sobre lienzo. El arte se convirtió en una nueva forma de expresarme, de desarrollar mi creatividad y de descubrir capacidades que quizá no sabía que tenía.
Gracias a la pintura tuve la oportunidad de conocer la Asociación de Pintores con la Boca y el Pie, organización a la que estoy profundamente agradecido por haber confiado en mí y por brindarme la oportunidad de desarrollar mi talento artístico.
Aunque hasta ahora no había tenido la oportunidad de exponer públicamente mis obras ni de participar en concursos, pertenecer a la Asociación representa para mí un logro muy importante y una puerta que se abrió para continuar creciendo como artista.
Agradezco profundamente a Dios y a la Asociación por esta oportunidad, por el apoyo que me han brindado y por permitirme encontrar en el arte una nueva razón para seguir adelante. La pintura no solo ha transformado mi manera de ver la vida, sino que también me ha permitido demostrar que, aun frente a las dificultades, siempre podemos encontrar nuevos motivos para soñar, crear y avanzar.
