
Soy Yeimer Marroquín Bonilla, pintor con la boca.
Nací el 10 de febrero de 1973 en el municipio de Rovira, Tolima. Soy esposo y padre de dos maravillosas hijas, quienes son el motor y una de las mayores motivaciones de mi vida.
Durante varios años fui miembro de la Policía Nacional, institución a la que serví con vocación, compromiso y honor. En cumplimiento de mi deber sufrí una herida por impacto de arma de fuego que cambió profundamente el rumbo de mi vida y me dejó con cuadriplejia. A partir de entonces tuve que enfrentar nuevos desafíos y aprender a vivir de una manera diferente. Sin embargo, nunca permití que las circunstancias apagaran mis sueños ni mis deseos de seguir adelante.
Fue gracias a mi amigo, el pintor Luis Ariel Criollo, y al profesor Carlos Parra que descubrí el maravilloso mundo de la pintura. Ellos me enseñaron el arte del pincel y me ayudaron a encontrar en la pintura una nueva pasión, una forma de expresar mis emociones y una oportunidad para desarrollar mi creatividad.
Actualmente soy becario de la Asociación de Pintores con la Boca y el Pie, un logro que recibo con profundo orgullo y gratitud. Pertenecer a esta Asociación me ha permitido continuar creciendo como artista, fortalecer mi talento y compartir mis obras con muchas personas.
En mis pinturas encuentro inspiración en aquello que me rodea y que despierta mi sensibilidad: bodegones, paisajes, aves, animales, motivos navideños y otros temas que me permiten explorar diferentes formas, colores y emociones.
Cada pincelada que realizo con la boca representa para mí mucho más que un ejercicio artístico: es una expresión de perseverancia, creatividad y amor por la vida. A través de mis obras busco transmitir alegría, esperanza y la convicción de que siempre podemos encontrar nuevos caminos para crear, soñar y compartir nuestros talentos.
